El pollo al horno es una de esas recetas mediterráneas que nunca fallan: sencilla, saludable y perfecta para cualquier día de la semana. Esta versión destaca por su aroma a limón, ajo y romero que recuerda a los asados caseros de toda la vida, con el toque ligero y saludable que caracteriza la cocina mediterránea.
Beneficios del pollo al horno
El pollo al horno es una opción equilibrada y nutritiva. Aporta proteínas magras de alta calidad y muy poca grasa, especialmente si se retira la piel antes de comerlo. Al cocinarlo al horno, evitamos frituras y conservamos los jugos naturales del pollo, obteniendo un resultado tierno y sabroso. Además, el aceite de oliva, el limón y las hierbas aromáticas proporcionan antioxidantes y grasas saludables, ideales para cuidar el corazón y la digestión.
Ingredientes
- 1 pollo entero o 4 muslos de pollo (preferiblemente halal)
- 4 dientes de ajo
- 1 limón grande
- 2 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
- 1 cucharadita de romero seco
- 1 cucharadita de tomillo
- 1 cucharadita de pimentón dulce
- Sal y pimienta negra al gusto
- 1 vaso de agua o caldo de pollo natural
- Papas o zanahorias (opcional, para acompañar)

Elaboración paso a paso
- Preparar el pollo: limpia bien el pollo y sécalo con papel de cocina. Puedes usar muslos o pollo entero según prefieras.
- Precalentar el horno: enciende el horno a 200 °C con calor arriba y abajo.
- Hacer el adobo: mezcla en un bol el aceite de oliva, el jugo de medio limón, los ajos picados, el romero, el tomillo, el pimentón, la sal y la pimienta.
- Untar el pollo: reparte bien la mezcla por todo el pollo, también debajo de la piel si puedes. Colócalo en una bandeja apta para horno.
- Añadir el líquido: incorpora un vaso de agua o caldo natural para mantener el pollo jugoso durante la cocción.
- Hornear: introduce la bandeja y hornea 45 – 60 minutos, dependiendo del tamaño. A mitad de cocción, vierte un poco del jugo por encima del pollo para que no se seque.
- Comprobar y dorar: cuando esté tierno, sube el horno a 220 °C durante los últimos 10 minutos para que la piel quede dorada y crujiente.
- Servir: acompaña con papas asadas o verduras al horno y unas rodajas de limón fresco.
Conservación y duración
El pollo al horno se conserva perfectamente en la nevera durante 3 días en un recipiente hermético. También se puede congelar en porciones durante un máximo de 2 meses. Al recalentar, añade unas gotas de agua o caldo para recuperar su jugosidad original. Si lo preparas con antelación, déjalo reposar unos minutos tras el horneado para que los jugos se distribuyan y la carne quede más tierna.
Trucos y consejos del chef
- Para un sabor más intenso, marina el pollo con el adobo durante 2 – 3 horas antes de hornearlo.
- Puedes añadir unas rodajas de limón dentro del pollo o bajo la piel para potenciar el aroma cítrico.
- Si deseas un toque picante, agrega una pizca de pimentón picante o guindilla molida.
- Usa verduras como cebolla, zanahoria o calabacín para aprovechar el jugo del pollo durante el asado.
>>> Si quieres una receta rápida con pollo, prueba nuestros Tacos de pollo, receta fácil y perfecta para compartir este 2025






