Los garbanzos con espinacas son una receta tradicional del sur de España, nutritiva, económica y perfecta para disfrutar durante todo el año. En esta preparación sencilla, los sabores del garbanzo cocido se combinan con el toque fresco de la espinaca y el característico sofrito mediterráneo. Es un plato que aporta energía, saciedad y una buena dosis de proteínas vegetales, ideal para quienes buscan comer sano sin renunciar al sabor casero.
Beneficios de los garbanzos con espinacas
Esta receta no solo es deliciosa, sino también muy saludable. Los garbanzos son una excelente fuente de proteínas vegetales y fibra, lo que ayuda a mantener la saciedad y regular el tránsito intestinal. Por su parte, las espinacas aportan hierro, calcio y antioxidantes, esenciales para fortalecer el sistema inmunitario y mantener los niveles de energía. Además, al cocinarse con aceite de oliva virgen extra, ajo y pimentón, obtenemos un plato 100 % mediterráneo, equilibrado y lleno de sabor.
Ingredientes
- 400 g de garbanzos cocidos (pueden ser de bote o previamente remojados y cocidos)
- 250 g de espinacas frescas o congeladas
- 3 dientes de ajo
- 1 rebanada de pan (para el sofrito)
- 1 cucharadita de pimentón dulce
- 1 tomate maduro o 2 cucharadas de tomate triturado
- Aceite de oliva virgen extra
- Sal y comino al gusto

Elaboración paso a paso
- Preparar el sofrito: en una sartén grande, añade un buen chorro de aceite de oliva y fríe el pan y los ajos hasta que estén dorados. Sácalos y resérvalos.
- Agregar el tomate y el pimentón: en el mismo aceite, añade el tomate rallado y el pimentón dulce. Cocina a fuego medio durante unos minutos.
- Triturar el majado: en un mortero o batidora, tritura el pan y los ajos fritos con un poco de agua o caldo hasta obtener una pasta espesa.
- Incorporar los garbanzos: añade los garbanzos al sofrito junto con el majado. Cubre con un poco de agua o caldo y deja cocer 10 minutos.
- Añadir las espinacas: incorpora las espinacas (si son frescas, trocéalas antes) y cocina 5–8 minutos hasta que estén tiernas y bien integradas.
- Rectificar de sal y especias: ajusta el punto de sal y añade un toque de comino para realzar el sabor.
Conservación y duración
Los garbanzos con espinacas se conservan perfectamente en la nevera durante 3–4 días en un recipiente hermético. También puedes congelarlos sin problema; al recalentarlos, añade un chorrito de agua o caldo para recuperar la textura cremosa. Es una receta que incluso mejora de un día para otro, porque los sabores se asientan y ganan intensidad.
Trucos y consejos del chef
- Para un toque más cremoso, añade una cucharada de puré de garbanzos o un poco del caldo de cocción antes de servir.
- Si usas garbanzos en conserva, enjuágalos bien para eliminar el exceso de sal.
- El comino o una pizca de pimentón picante potencian el sabor y ayudan a la digestión.
- Sirve este plato con un chorrito de aceite de oliva virgen extra y pan rústico tostado.
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