La escalivada o escalibada es uno de los platos más representativos de la cocina mediterránea y catalana. Se trata de una deliciosa mezcla de pimientos, berenjenas, cebollas y tomates asados al horno, que se aliñan con aceite de oliva virgen extra, ajo y sal. Es una receta sencilla, saludable y llena de sabor que puede servirse como entrante, guarnición o acompañamiento para carnes, pescados y panes caseros como la pita o el batbout.
Beneficios de la escalivada
La escalivada casera es un plato repleto de antioxidantes, fibra y vitaminas. Las verduras asadas conservan sus propiedades y adquieren un sabor ahumado irresistible. Al prepararse con aceite de oliva virgen extra, aporta grasas saludables que ayudan al corazón y al sistema digestivo. Además, es una receta sin gluten, vegana y perfecta para incluir en una dieta equilibrada y ligera.
Ingredientes
- 2 pimientos rojos grandes
- 2 berenjenas medianas
- 2 cebollas
- 2 tomates maduros
- 2 dientes de ajo
- 3 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
- Sal al gusto
- Opcional: vinagre de manzana (una cucharadita)

Elaboración paso a paso
- Precalentar el horno: pon el horno a 200 °C con calor arriba y abajo.
- Preparar las verduras: lava bien los pimientos, las berenjenas, las cebollas y los tomates. Colócalos enteros en una bandeja de horno forrada con papel vegetal.
- Asar: hornea las verduras durante 45–60 minutos, girándolas a mitad de cocción hasta que la piel esté dorada y empiece a desprenderse.
- Enfriar y pelar: una vez asadas, colócalas en un bol y cúbrelas con film o un paño durante 10 minutos. Así será más fácil pelarlas. Quita la piel y las semillas de los pimientos y las berenjenas.
- Cortar y aliñar: corta las verduras en tiras y colócalas en una fuente. Añade los ajos picados, el aceite de oliva y un toque de sal. Si lo deseas, añade una cucharadita de vinagre para equilibrar sabores.
- Servir: deja reposar la escalivada a temperatura ambiente unos minutos antes de servir para que los sabores se integren bien.
Conservación y duración
La escalivada se conserva perfectamente en la nevera durante 3–4 días en un recipiente hermético. También puede congelarse, aunque se recomienda consumirla fresca para disfrutar de su textura original. Puedes servirla fría o templada, y es perfecta para preparar con antelación, ya que su sabor mejora de un día para otro.
Trucos y consejos del chef
- Asa las verduras directamente sobre una parrilla para lograr un sabor más ahumado.
- Para una versión más gourmet, añade unas anchoas o aceitunas negras al servir.
- Si te gusta más jugosa, agrega un chorrito de vinagre balsámico o un poco de limón.
- Acompaña con pan casero o pita caliente para aprovechar el aceite aromatizado.
¿Cómo comer escalivada?
La escalivada es un plato tan versátil que puedes disfrutarlo de muchísimas formas, según el momento del día o el acompañamiento que elijas. Lo más clásico es servirla como entrante o guarnición junto a carnes, pescados o legumbres, ya que su sabor ahumado y dulce combina perfectamente con cualquier plato principal.
También puedes disfrutarla en tostadas o bocadillos, acompañada de queso de cabra, atún o anchoas, un chorrito de aceite de oliva virgen extra y pan rústico tostado: una opción sencilla, mediterránea y llena de sabor.Otra forma deliciosa es usarla como base para pizzas o cocas vegetales, donde sustituye la salsa de tomate y aporta un toque casero y natural.
En verano, se puede servir fría, mezclada con garbanzos o lentejas para una ensalada templada muy nutritiva.Y si prefieres algo más original, tritúrala ligeramente para crear un dip o crema untuosa ideal para acompañar con pan pita, bastones de verduras o crackers integrales.En definitiva, la escalivada se adapta a cualquier ocasión: desde un aperitivo saludable hasta un plato principal ligero o una cena rápida llena de sabor mediterráneo.







