Si hay una receta que me recuerda a mis noches de invierno entre Andalucía y Marruecos es esta crema de calabacín y puerro con gambas. En casa nunca faltaban los platos sencillos, calientes y saludables, esos que te reconfortan sin complicarte la vida. Y como ya sabes, siempre intento darle a cada receta un toque mediterráneo: aceite de oliva bueno, verduras frescas y un sabor natural que no necesita nada más.
Esta crema es perfecta para una cena ligera, rápida y con un extra de proteína gracias a las
gambas salteadas. Además, es de esas recetas que quedan elegantes para un menú especial, pero que puedes preparar cualquier día sin complicarte. Y sí… está lista en menos de 30 minutos.
Ingredientes (4 raciones)
- 2 calabacines grandes
- 2 puerros
- 1 cebolla pequeña
- 2 patatas medianas (opcional para espesar)
- 250 g de gambas peladas
- 2 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
- 1 litro de caldo de verduras o agua
- Sal y pimienta al gusto
- Una pizca de cúrcuma o nuez moscada (opcional)
- Toppings: perejil fresco, un chorrito de AOVE, semillas o picatostes

Paso a paso
1. Prepara la base de verduras
Lava y corta los calabacines en trozos medianos (no hace falta pelarlos si son tiernos).
Limpia bien los puerros retirando la parte verde más dura y córtalos en rodajas. Pica la
cebolla y pela las patatas si decides usarlas para darle más cremosidad.
2. Sofríe para potenciar el sabor
En una olla grande, añade el aceite de oliva y sofríe la cebolla y el puerro durante
5–7 minutos, hasta que estén blanditos y desprendan ese aroma dulce tan característico.
Añade el calabacín y las patatas, mezcla bien y deja cocinar un par de minutos más.
3. Cocina la crema
Vierte el caldo de verduras hasta cubrir. Añade sal, pimienta y, si te gusta, una pizca de
cúrcuma o nuez moscada para darle un toque especial. Tapa la olla y cocina a fuego medio
durante unos 15–18 minutos, hasta que las verduras estén totalmente tiernas.
4. Tritura hasta obtener una crema suave
Cuando todo esté cocido, apaga el fuego y tritura con una batidora de mano hasta lograr
una textura fina y cremosa. Si quieres una crema más ligera, añade un chorrito de caldo
extra; si la prefieres más espesa, deja reducir un poco más.
5. Saltea las gambas
En una sartén caliente con una cucharadita de aceite, saltea las gambas durante 2–3 minutos.
Añádeles un toque de pimienta y listo. Este paso parece simple, pero es lo que transforma
una crema básica en un plato “wow”.
6. Monta y sirve
Sirve la crema bien caliente, coloca las gambas por encima, añade un chorrito de AOVE,
perejil picado y si quieres un poco de crujiente: semillas, frutos secos o picatostes caseros.
Notas y trucos
- Si quieres una versión más ligera, elimina la patata y usa solo calabacín: queda igual de buena.
- Para un sabor más profundo, puedes dorar ligeramente las gambas con un poco de ajo picado.
- Esta crema congela muy bien pero sin las gambas. Añádelas siempre antes de servir.
- Si te gusta una textura muy sedosa, pasa la crema por un colador fino.
Conclusión
La crema de calabacín y puerro con gambas es una de esas recetas que nunca fallan saludable, reconfortante y sorprendentemente elegante para lo fácil que es. Perfecta para una cena entre semana, para un menú navideño ligero o simplemente para cuidarte sin renunciar al sabor mediterráneo que tanto nos gusta.






