Hay viajes que se recuerdan por los monumentos, y otros por lo que se come. Este artículo te enseñará cómo hacer el mejor bocadillo de calamares, el mismo que descubrí en una escapada en AVE a Madrid. Te contaré la historia, los trucos y la receta perfecta para preparar en casa el bocata de calamares más crujiente y tierno, digno de una taberna madrileña.
ÍNDICE DE CONTENIDO
Bocata de Calamares Madrileño
Ingredientes
- 500 g de calamares frescos limpios (en anillas)
- 150 g de harina de trigo (o mezcla con maicena para más crujiente)
- 1/2 cucharadita de sal
- Aceite de oliva para freír (suficiente para cubrir bien)
- 4 panes tipo baguette pequeños o molletes
- 1 limón (para servir)
- Opcional: mayonesa casera, alioli suave o rodajas de tomate
Preparación
- Lava y seca bien las anillas de calamar con papel de cocina. Añade una pizca de sal.
- Pasa las anillas por la harina, retirando el exceso para que no se apelmace.
- Calienta abundante aceite de oliva en una sartén o freidora a 180 °C. Fríe los calamares en tandas pequeñas 2–3 minutos hasta que estén dorados y crujientes. Escúrrelos sobre papel absorbente.
- Abre los panes por la mitad y tuesta ligeramente la parte interior.
- Rellena con los calamares recién fritos y sirve de inmediato con unas gotas de limón.
- Si prefieres, acompaña con mayonesa o alioli suave aparte.
Notas
- El truco para un bocata perfecto está en secar bien los calamares antes de enharinar.
- Evita freír demasiadas piezas a la vez para que no bajen la temperatura del aceite.
- Puedes preparar los calamares en freidora de aire: 200 °C durante 7–8 min con un poco de aceite en spray.
Información Nutricional (aprox. por bocadillo)
- Calorías: 430 kcal
- Proteína: 26 g
- Grasa: 14 g
- Hidratos de carbono: 46 g
- Fibra: 2 g
La historia: una escapada, un congreso y el bocata perfecto
Hace unos meses tuve que viajar a Madrid para una conferencia de cocina saludable. Subí al AVE desde Sevilla con un cuaderno lleno de apuntes… y el estómago vacío.Al salir de Atocha, la ciudad olía a lluvia y fritura. Caminé por la Plaza Mayor buscando un café rápido, pero lo que encontré fue una pequeña barra con un cartel que decía: “Bocadillos de calamares recién hechos”.
Me dejé llevar. El pan crujía, los calamares estaban dorados, suaves por dentro, y el toque de limón me pareció celestial. Ese día entendí que el bocadillo de calamares no es solo una receta, es un símbolo de Madrid, tan castizo como el Retiro o los churros del domingo.Y desde entonces, cada vez que vuelvo, repito el ritual: paseo, barra y bocata. Hoy quiero que tú también lo disfrutes en casa, con mi versión sencilla y sabrosa.
Secretos para un bocadillo de calamares auténtico
El pan ideal: ni blando ni duro
El pan es la base del éxito. En los bares de Madrid usan panecillos tipo viena o baguette corta, crujiente por fuera y aireado por dentro. Evita los panes blandos: se empapan y pierden textura. Si puedes, tuesta ligeramente el interior para sellarlo y mantener el bocata madrileño perfecto.
Consejo: un chorrito de aceite de oliva virgen extra antes de tostar realza el sabor y evita que el pan se humedezca.
Los calamares: tiernos y crujientes
El secreto está en la fritura. Los calamares deben quedar jugosos, sin ser gomosos. Usa aros de calamar fresco, no pota. Córtalos finos, pásalos por harina especial para fritura y fríelos en aceite bien caliente (180 °C).
Cuando suben a la superficie y están dorados, sácalos en papel de cocina para eliminar el exceso de grasa. Este paso marca la diferencia entre un bocadillo corriente y un bocata de calamares digno de La Campana (uno de los más famosos de Madrid).
El toque Chefai: cómo lograr el punto perfecto
Yo siempre recomiendo tres reglas de oro:
- Aceite limpio y caliente. Nunca reutilices el aceite más de dos veces.
- Calamar fresco, no congelado. Si es congelado, descongélalo en nevera y sécalo bien.
- Sírvelo inmediato. Un bocadillo de calamares pierde magia si se enfría.
Además, si quieres hacerlo más saludable, puedes hornear los calamares rebozados 10 minutos a 200 °C con un poco de aceite en spray. Quedan ligeros y dorados.
Cómo hacer un buen bocata madrileño en casa
Ingredientes para 2 personas
- 400g Calamar fresco limpio
- 2 unidades de Pan tipo viena o baguette corta
- 100g de Harina especial para fritura
- Aceite de oliva suave
- Sal fina al gusto
- 1/2 Limón
- Alioli o mayonesa casera (opcional)
Paso a paso: del mar al bocadillo
- Limpia los calamares. Si no los compras limpios, retira vísceras, aletas y piel. Corta los tubos en anillas de un centímetro.
- Sécalos bien. Usa papel absorbente; el exceso de humedad estropea el rebozado.
- Enharina. Pasa los aros por la harina, retirando lo sobrante.
- Fríe. En una sartén o freidora, calienta el aceite a 180 °C. Fríe los calamares en tandas pequeñas, 1-2 minutos, hasta que estén dorados.
- Escurre. Coloca sobre papel de cocina. Añade sal fina.
- Prepara el pan. Abre los panecillos, tuesta ligeramente el interior y, si lo deseas, unta una fina capa de alioli o mayonesa casera.
- Monta el bocata. Rellena con los calamares, exprime unas gotas de limón y sirve enseguida.
Presentación y maridaje
Sirve el bocadillo de calamares recién hecho, envuelto en papel de estraza como en las tascas madrileñas. Acompáñalo con una bebida bien fría o un refresco de limón. Para completar el menú, combina con una ensalada verde ligera o unas patatas bravas caseras.
Nutrientes y equilibrio
Aunque es una receta de fritura, el bocata de calamares puede ser equilibrado si se elige un pan integral y se usa aceite limpio. El calamar aporta proteínas magras, vitamina B12 y selenio, esenciales para la energía y el sistema inmunitario. Evita abusar de las salsas y acompáñalo con una fruta fresca para equilibrar el menú.
Variantes deliciosas del bocadillo de calamares
Versión con alioli suave
Si te gusta la mezcla mediterránea, añade una cucharada de alioli ligero o una salsa de yogur con ajo. Realza el sabor sin eclipsar el calamar.
Bocadillo de calamares con pimientos
Otra versión típica de taberna: añade tiras de pimiento verde frito y un toque de mayonesa. Combina dulzor y salinidad de forma espectacular.
Preguntas frecuentes sobre el bocadillo de calamares
¿Dónde comer el mejor bocadillo de calamares en Madrid?
Los más conocidos están en los bares alrededor de la Plaza Mayor. Destacan La Campana, El Brillante y Bar Postas, donde los preparan al momento con pan crujiente y calamar recién frito. Cada madrileño tiene su favorito, ¡así que prueba y decide!
¿Qué pan es el mejor para un bocata de calamares?
El pan tipo viena o baguette corta es el más usado. Debe ser crujiente por fuera, blando por dentro y con miga firme. Evita los panes de molde: absorben grasa y se rompen.
¿Cómo hacer un bocadillo de calamares crujiente en casa?
Seca bien los calamares antes de rebozarlos y usa aceite caliente. Fríe pocas piezas a la vez para que no baje la temperatura. Así conseguirás una fritura dorada y crujiente, igual que en las tabernas madrileñas.
¿Qué salsa acompaña mejor el bocata madrileño?
Tradicionalmente se sirve sin salsa, pero si te gusta más jugoso, puedes usar mayonesa con limón, alioli suave o salsa brava ligera. En algunos bares modernos también lo sirven con salsa tártara o cebolla caramelizada.
Conclusión
Si aún no lo has probado, el bocadillo de calamares es una experiencia que tienes que vivir, no solo comer. Es ese bocado que huele a paseo por la Plaza Mayor, a risas con amigos y a tardes de sol y bebida. Y lo mejor: puedes recrearlo fácilmente en casa.No necesitas ser chef, solo tener ganas de disfrutar de un clásico que nunca pasa de moda. Así que la próxima vez que te apetezca un capricho rápido y sabroso, atrévete a preparar tu propio bocata de calamares. Crujiente, dorado y con el toque justo de limón, te prometo que será un pedacito de Madrid en tu mesa.





